La Sociedad de Condueños, galardonada con el premio "Valores de la convicencia" de la Fundación Rodolfo Benito Samaniego

Publicado el:
Alcalá de Henares, 10 de marzo de 2026.
En una jornada marcada por el recuerdo, la concordia y el reconocimiento civil, la Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad ha sido distinguida con el Premio Colectivo "Valores de Convivencia" en la XXII edición de los Premios Anuales de la Fundación Rodolfo Benito Samaniego.
Esta Fundación, promovida pocos meses después del atentado del 11 de marzo de 2004, rinde homenaje a las 192 víctimas de ese atendado, entre las que se encontraba Rodolfo Benito Samaniego, joven ingeniero industrial de 27 años, cuya vida estuvo presidida por la tolerancia, la solidaridad y el impulso de la innovación
Un reconocimiento a la custodia del patrimonio y la unión ciudadana
El jurado de la Fundación ha otorgado este galardón, en su categoría de “Valores de convivencia”, a la Sociedad de Condueños, reconociendo su trayectoria ejemplar desde su fundación en 1851. Se destaca especialmente el compromiso de aquel grupo de ciudadanos complutenses que, con un espíritu altruista y visionario, evitaron la desaparición del legado cisneriano tras el traslado de la Universidad a Madrid.
La Fundación ha resaltado que la Sociedad de Condueños no solo salvó un conjunto monumental —hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, sino que instauró un modelo de cooperación ciudadana y generosidad que sigue vigente tras más de 170 años, siendo un pilar fundamental para la identidad y la convivencia en Alcalá de Henares.
El solemne acto de entrega ha tenido lugar esta tarde en el emblemático Paraninfo de la Universidad de Alcalá, un escenario de excepción que subraya el vínculo histórico entre la institución premiada y la ciudad. El evento ha contado con la presencia de autoridades locales y nacionales, representantes de colectivos de víctimas del terrorismo y personalidades del ámbito académico y social.
La Sociedad de Condueños recibe este galardón con orgullo y gratitud. Representa un reconocimiento no solo a los actuales miembros, sino a todas las generaciones de alcalaínos que han custodiado la Manzana Cisneriana como símbolo de cultura y de unión.